Si tu firewall y tu antivirus no se comunican entre sí, un atacante puede moverse sin ser detectado. Te explicamos por qué pasa y cómo corregirlo sin reemplazar lo que ya tienes.
En ocasiones puedes saber que tu firewall está funcionando bien, pero no tienes conocimiento de lo que está corriendo dentro. Y el problema, en realidad, no está en que falten herramientas — si no tienes una correlación entre tus sistemas de seguridad, es difícil saber qué está sucediendo. En este tipo de entornos, con poca visibilidad, se vuelve más sencillo para un atacante pasar desapercibido y comenzar a moverse dentro de tu red sin ser detectado.
Entonces, ¿te hace falta otra herramienta? No, en realidad — pero sí puedes implementar un sistema que te permita tener el contexto suficiente para explotar al máximo tus herramientas actuales.
El movimiento lateral ocurre cuando un atacante, tras obtener acceso inicial (por ejemplo, credenciales robadas por phishing), se desplaza entre servidores y dispositivos internos para escalar privilegios o llegar a información crítica.
Lo importante es que, de forma individual, este tipo de movimientos pueden parecer completamente normales:
Ninguna herramienta ve el patrón completo, porque cada una solo ve su propio fragmento del recorrido.
Sabemos que agregar más herramientas o piezas a la infraestructura suele ser una mala idea, especialmente si estas herramientas no están pensadas para un monitoreo general, siendo visibilidad lo que se busca. Pensando en el “contexto” que necesitamos para detectar amenazas de forma más precisa, aumentar la cantidad de herramientas que generan ruido no es para nada lo que necesitamos.
La solución a los problemas de visibilidad está en su nombre. Agregar una herramienta pensada en visibilidad, capaz de generar correlación de eventos de seguridad y lanzar alertas con la información contextual completa, permite tomar decisiones de forma más eficiente y acciones más rápidas.
Como resultado, obtenemos herramientas que funcionan correctamente de forma individual, y con herramientas de visibilidad, eliminamos los puntos ciegos y evitamos movimientos no deseados dentro de la red.
La correlación de eventos consiste en relacionar, en tiempo real, señales provenientes de diferentes fuentes de seguridad, como firewall, endpoints, autenticación y tráfico de red. Esto permite detectar comportamientos que podrían pasar desapercibidos cuando cada evento se analiza por separado.
Por ejemplo: un usuario que inicia sesión utilizando credenciales válidas. Esto, por sí solo, parece normal. Sin embargo, poco después, ese mismo equipo establece una conexión con un servidor interno al que ese usuario nunca había accedido. Ninguno de los dos eventos representa necesariamente una amenaza por sí mismo — pero al relacionarlos, aparece un comportamiento que merece ser investigado.
Este enfoque no busca reemplazar las herramientas de seguridad que ya existen en la infraestructura. Su función es aprovechar la información que generan y ponerla en un mismo contexto para facilitar el análisis, la priorización y la respuesta.
Tener buenas herramientas es importante. Poder relacionar la información que generan es lo que permite convertir esos datos en visibilidad útil para la seguridad.
Resolver este problema no significa reemplazar el firewall, el antivirus o las demás herramientas que tienes en tu infraestructura. El objetivo es aprovechar la información que generan esas plataformas y conectarla bajo una misma capa de correlación y respuesta, capaz de:
Cruzar señales en tiempo real provenientes de las herramientas internas, para identificar comportamientos que podrían pasar desapercibidos de forma individual.
Priorizar los eventos de acuerdo con su nivel de riesgo, evitando que el equipo invierta tiempo revisando alertas que no representan una amenaza.
Responder de forma automatizada ante determinados escenarios — por ejemplo, aislando un dispositivo comprometido cuando se confirma un comportamiento malicioso, sin depender de que alguien tenga que intervenir manualmente.
En Riposte Security, de Rexten Global Communications, integramos las herramientas de seguridad que ya tienes en tu infraestructura bajo un esquema de correlación y orquestación, acompañado de soporte gestionado.
No. El objetivo es integrarlas y aprovechar la información que generan. La capa de correlación complementa tu infraestructura actual en lugar de obligarte a sustituirla.
Una señal clara es no poder responder de forma concreta qué está ocurriendo dentro de la red en un momento determinado. Si para investigar un incidente necesitas consultar al equipo y revisar los registros de red por separado, probablemente existe un problema de visibilidad.
Depende de la cantidad de herramientas y fuentes de información que deban integrarse. Al no requerir una migración completa de la infraestructura, el proceso puede ser considerablemente más sencillo que reemplazar las plataformas existentes.
Sí. Contar con una visión centralizada de los eventos, registros y acciones realizadas facilita la trazabilidad de los incidentes y la generación de evidencia para procesos de auditoría y cumplimiento.
No. La automatización permite responder rápidamente ante escenarios previamente definidos, pero el equipo de seguridad mantiene el control sobre las políticas, excepciones e investigaciones que requieren análisis.
Precisamente ahí es donde la correlación resulta útil. Un evento que parece normal adquiere relevancia cuando se relaciona con otras señales provenientes de diferentes puntos de la infraestructura.
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